

El invierno ha llegado. A medida que las temperaturas caen por debajo del punto de congelación, un tema crítico en la aviación privada entra en juego: el deshielo de aeronaves.
Si vuela desde Ginebra, París, Londres o cualquier aeropuerto con clima frío, el deshielo puede convertirse en parte de la preparación de su vuelo. Esto es lo que necesita saber.
El deshielo es el proceso de eliminar el hielo, la escarcha o la nieve que se acumula en las superficies críticas de una aeronave, principalmente:
Alas
Cola
Superficies de control
Entradas de motor
Incluso una fina capa de escarcha puede alterar el flujo de aire. El hielo cambia el perfil aerodinámico del ala, lo que puede:
Reducir la sustentación
Aumentar la resistencia aerodinámica
Afectar a la estabilidad
Comprometer la seguridad
La historia de la aviación incluye varios incidentes graves causados por un deshielo inadecuado. Por eso la normativa es extremadamente estricta: una aeronave debe estar completamente libre de contaminación antes del despegue.
Este es el escenario más habitual.
El deshielo es necesario cuando se ha acumulado hielo, escarcha o nieve en la aeronave mientras estaba estacionada en tierra.
En la práctica, esto suele ocurrir cuando:
Las temperaturas caen por debajo de 2-3 °C
La aeronave permanece en el exterior durante la noche
Hay escarcha matutina tras una noche fría
Se producen nevadas o precipitaciones heladas
Las salidas tempranas son especialmente vulnerables.
En vuelo, las aeronaves están equipadas con sistemas anticongelantes o de deshielo para evitar la acumulación de hielo en:
Alas
Entradas de motor
Parabrisas
Sensores
Estos sistemas incluyen:
Bordes de ataque calefactados
Botas neumáticas
«Weeping wings» (sistemas basados en fluidos)
Sistemas anticongelantes de motor
Estos sistemas previenen la formación de hielo en vuelo, pero no sustituyen al deshielo obligatorio en tierra antes de la salida.
El hielo altera la forma del ala, perturbando el flujo de aire y reduciendo la sustentación.
El hielo en las superficies de control puede limitar la maniobrabilidad.
El hielo puede obstruir las entradas de aire o alterar el flujo hacia los motores, ocasionando problemas de rendimiento.
La normativa aeronáutica exige el «concepto de aeronave limpia»: ninguna contaminación por hielo antes del despegue.
En resumen: el deshielo no es opcional. Es un requisito de seguridad.
Vehículos especializados del aeropuerto pulverizan un fluido calentado (una mezcla de agua y glicol) sobre la aeronave.
Normalmente existen dos tipos de fluidos:
Tipo I: elimina la contaminación existente
Tipo IV: proporciona protección anticongelante temporal antes del despegue
El tiempo es un factor crítico. Tras el deshielo, la aeronave dispone de un «tiempo de espera» limitado antes de que deba producirse el despegue.
El deshielo puede suponer un coste considerable y varía en función de:
El aeropuerto
El tamaño de la aeronave
La cantidad de fluido necesaria
La severidad de las condiciones meteorológicas
Ejemplos orientativos:
Jet ligero en Ginebra: aprox. 1.500 €
Jet de gran tamaño: 7.000-8.000 €
En condiciones invernales severas, los costes pueden incrementarse aún más.
Written by the JetFlo Team
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